Otra vuelta de tuerca al dichoso semáforo. El piloto británico se ha descolgado con unas afirmaciones bastante explícitas y que no dejan ninguna duda de su característico carácter, que algunas veces se ve dominado por la soberbia. “La regla del semáforo es ridícula” ha comentado Hamilton. Si la afirmación anterior no era suficiente el inglés tenía más que decir: “¿Cómo pueden poner un semáforo en rojo al final del ‘’pit-lane’’?. Pero así es la norma y lo acepto. El incidente no ha variado la confianza que tengo en mí mismo, no me ha costado ni un día recuperarme. No estoy decepcionado y ya estoy deseando que llegue Magny-Cours”..